Adiós, inocencia, adiós


Mi hermana aún no tiene sombra pero cuando nazca
estaré ahí, esperándola,
para saber si es verdad que yo ensucié mi sombra,
que de bebé era blanca.

2 comentarios:

Alais dijo...

Precioso en su simplicidad. Se te da tan bien la poesía como la prosa.

Besos

Rocío Azul dijo...

Muchas gracias, preciosa. Son pinitos, pero estoy descubriendo que me gusta mucho.
Un besote.